Todo lo que has de saber sobre el divorcio express en España

Guía divorcio express

¿Qué es el divorcio express?

El divorcio express (también llamado divorcio de mutuo acuerdo o divorcio amistoso) es una de las dos variantes de ruptura matrimonial que prevé nuestro Código Civil.

El vínculo matrimonial sólo se extingue por la muerte de uno de los cónyuges, o por el divorcio.

El divorcio puede realizarse de forma contenciosa, o bien realizarse un divorcio amistoso. Este divorcio amistoso (o divorcio exprés) puede llevarse a término en el juzgado o ante notario.

La ley de divorcio express en España viene regulada en la Ley 15/2005 de jurisdicción voluntaria. En esencia, permite que sean los propios cónyuges los que, sin mediar causa de divorcio ni entablar un procedimiento contencioso, soliciten su divorcio y establezcan los derechos y obligaciones que regirán las relaciones posteriores a su ruptura

¿Qué diferencias hay entre el divorcio express y el divorcio contencioso?

A diferencia del divorcio contencioso, el divorcio express (o divorcio barato) no se estructura como un procedimiento judicial tradicional (demanda, contestación, juicio y sentencia) sino que se convierte en un proceso abierto a instancias de los dos cónyuges y en base a los acuerdos que éstos hayan alcanzado en un contrato llamado convenio regulador.

A grandes rasgos, las diferencias entre ambos procedimientos de divorcio son las siguientes:

  • En el divorcio de mutuo acuerdo (express) se presenta una solicitud de ambos cónyuges, con el mismo abogado y procurador, y anexando un convenio regulador. En el contencioso, uno de los esposos ha de interponer una demanda solicitando el divorcio y las medidas que interese, y el otro –con abogado y procurador distinto- deberá responder fijando su postura al respecto.
  • En el divorcio express no hay juicio. Si el convenio es aprobado, medamente deberán los cónyuges comparecer en el juzgado para ratificarse. En el divorcio contencioso sí se celebrará una vista, a la que deberán comparecer los cónyuges con las pruebas de que intenten valerse.
  • Los tiempos para obtener la sentencia de divorcio, obviamente, también varían. En un divorcio express la sentencia puede obtenerse en un lapso de entre uno y tres meses (dependiendo la carga de cada juzgado) y en el caso de un divorcio contencioso la sentencia puede tardar entre seis y nueve meses (sin contar apelaciones)
  • Y por supuesto, los costes de ambos procedimientos nada tienen que ver, ello por no hablar que en un divorcio amistoso se comparten los honorarios de abogado y procurador.

¿Cuál es el procedimiento de un divorcio de mutuo acuerdo?

El procedimiento o proceso de divorcio express se inicia por una demanda instada por los esposos (o por uno con el consentimiento del otro), representados ambos por el mismo procurador y el mismo abogado.

A la demanda de divorcio express se anexa el convenio regulador, el certificado de matrimonio, y de existir hijos comunes el certificado de nacimiento de éstos.

Una vez interpuesta la solicitud o demanda de divorcio, en unas pocas semanas los cónyuges deberán acudir al juzgado para hacer el apoderamiento al procurador y ratificar el convenio. Es un trámite sencillo, que se lleva a cabo ante un administrativo del juzgado, y en el que meramente se les enseñará el convenio regulador y se les preguntará si reconocen como propias las firmas que aparecen en el mismo y si se ratifican en él. En caso afirmativo firmarán de conformidad y el expediente quedará visto para sentencia.

¿Se tramita igual un divorcio con hijos o sin hijos?

El divorcio de mutuo acuerdo judicial puede llevarse a término de forma parecida tanto si el matrimonio tiene hijos como si no los tiene.

La diferencia esencial es que en un divorcio express con hijos menores interviene el Ministerio Fiscal, precisamente para velar por los intereses de los niños.

A la postre, esto implica que el procedimiento con hijos tarda un poco más por esta intervención del ministerio público.

¿Cuál es el papel del Ministerio Fiscal?

Los abogados de divorcio express, tanto si es un divorcio express online o presencial, intentamos siempre que el convenio regulador que interesan los esposos se adecúe a la ley y no perjudique a los hijos del matrimonio, caso de haberlos.

No obstante, el ordenamiento jurídico establece que en caso de que existan hijos comunes menores de edad al tiempo del divorcio, intervenga en el procedimiento el ministerio fiscal.

El cometido del fiscal está claro: velar por que los intereses de los hijos menores no se vean comprometidos por los acuerdos de sus padres. Así. El ministerio público examinará el convenio regulador a fin de determinar si por ejemplo consta una pensión de alimentos suficiente para los niños, o si el régimen de visitas queda claro y es asumible para los menores.

Si el fiscal se opone al convenio, lo más probable es que el juez nos obligue a rehacerlo, a fin de salvaguardar los intereses y derechos de los menores.

¿Qué ley regula el divorcio express?

La posibilidad de llevar a cabo un divorcio express viene recogida en la ley 15/2005, que modifica la Ley de Enjuiciamiento Civil en lo tocante a los procedimientos de familia.

Se pretendía con dicha modificación introducir la posibilidad de un divorcio sin causa ni culpa. Esto es, de que los propios cónyuges pudieran meramente hacer valer su decisión de poner fin a su relación matrimonial sin tener que encajar los motivos de dicha decisión en unas causas tasadas por la ley (tradicionalmente, y antes de la reforma, infidelidades, maltratos, alcoholismo, etc)

Asimismo, el Código Civil en su artículo 86 determina que «se decretará judicialmente el divorcio, cualquiera que sea la forma de celebración del matrimonio, a petición de uno solo de los cónyuges, de ambos o de uno con el consentimiento del otro, cuando concurran los requisitos y circunstancias exigidos en el artículo 81″.

Dichos requisitos se reducen a uno: que hayan transcurrido al menos tres meses desde que se celebró el matrimonio.

¿Qué incluye el convenio regulador?

Lo usual es que en el mismo se pacten las relaciones de los esposos entre sí y de los mismos respecto de los hijos y el patrimonio común a partir del momento en que se decrete el divorcio.

Por ejemplo, suelen incluirse quién tiene la guarda y custodia de los hijos menores (o si ésta es compartida), el calendario de visitas, la procedencia o no de pensiones de alimentos o compensatoria y su importe, a quién se atribuye el uso del domicilio conyugal. etc.

En ocasiones, cuando el matrimonio está en régimen de gananciales, se puede aprovechar el convenio regulador para proceder al reparto de bienes y cargas. En estos casos se hace un inventario con el activo y el pasivo, y se propone una forma de distribución entre los esposos que no genere desequilibrio.

En concreto, los abogados de divorcio express solemos incluir –cuando corresponde- las siguientes cuestiones en los convenios reguladores:

  • La liberación recíproca de los cónyuges respecto de la obligación de vivir juntos que les impone el Código Civil
  • La fijación de un régimen de custodia respecto de los hijos (custodia compartida o monoparental)
  • El establecimiento de un calendario de visitas de los progenitores respecto de los niños.
  • La existencia o no de algún tipo de pensión a cargo de alguno de los cónyuges (pensión de alimentos o pensión compensatoria)
  • La cuantificación y reglas de actualización de dichas pensiones.
  • La asignación del uso y/o destino de la vivienda habitual del matrimonio.
  • En su caso, el reparto y liquidación de los bienes y deudas que constituyen la comunidad de gananciales matrimonial.

¿Cuánto tarda un divorcio express en España?

Al simplificarse los trámites respecto de su homólogo contencioso, el divorcio de mutuo acuerdo conlleva mucho menos tiempo que aquél hasta que se obtiene la sentencia de divorcio.

Dependiendo de la carga de trabajo de cada juzgado, desde la interposición de la demanda hasta la sentencia de divorcio, el plazo habitual va entre uno y tres meses.

Por norma general, si ha de intervenir el Ministerio Fiscal –esto es, en aquellos divorcios en que hay hijos comunes menores de edad o incapacitados- el procedimiento puede alargarse un par de semanas más que en aquellas rupturas judiciales en que no hay hijos o estos son mayores de edad.

¿Qué diferencias hay entre un divorcio express online y uno presencial?

Son ciertamente escasas. En nuestro servicio online el contacto con nuestros abogados especializados en divorcios es telefónico o a través de otros medios telemáticos, y el presencial implica que las consultas y entrega de documentos se hacen en el despacho asociado que usted elija.

El resto de trámites, dado que se hacen a través de un servicio de procuraduría, son idénticos entre el divorcio online y el presencial.

Por lo tanto, lo único que ha de poner en la balanza a la hora de elegir es si prioriza el contacto directo con uno de nuestros letrados o prefiere evitar sobrecostes superfluos a la hora de tramitar su disolución de matrimonio. Un divorcio barato es muchas veces la mejor opción si tienen las cosas claras.

Como mera indicación, les sugerimos que si tienen dudas importantes sobre las cuestiones a incluir en el convenio, o existen discrepancias significativas entre ambos, opten por la modalidad presencial y permitan que un letrado trate de solventar la problemática existente. En cambio, si tienen todo más o menos claro la modalidad online es mucho más cómoda y económica.

¿Nuestros honorarios tienen letra pequeña?

En FM Abogados Divorcio Express nuestros servicios y precios son cristalinos. Tenemos tres precios diferenciados:

  • 200 euros (en total) por un divorcio express online si no hay hijos.
  • 250 euros por un divorcio online si hay hijos comunes.
  • Y por último 350 euros si prefieren realizar el divorcio en persona en uno de nuestros despachos asociados (en este caso el precio es el mismo haya o no hijos).

Los precios son cerrados, y lo incluyen todo (abogado, procurador e impuestos) y por todo el procedimiento (consulta, redacción de convenio, demanda de divorcio, solicitud de sentencia testimoniada y de inscripción en el Registro Civil). Es un divorcio barato, pero con las mismas garantías y resultados que uno estándar.

Sólo hay 3 casos en que estos precios se incrementarían:

  • Si su pareja designa otro abogado para negociar el convenio regulador, cobraremos 100 euros adicionales por dichas negociaciones.
  • Si en el convenio van a hacer liquidación o reparto de bienes valorados en más de 500.000 euros, cobraremos un suplemento del 0,1% sobre el valor de los mismos.
  • Si alguno de ustedes no puede acudir a ratificar el convenio y es preciso que asista nuestro procurador en su nombre, deberá abonar un suplemento de 50 euros.

Así de sencillo.

¿Qué es una sentencia testimoniada?

Dentro de los servicios que incluimos en FM Abogados Divorcio Express está la solicitud de una sentencia testimoniada de divorcio.

Veamos: una vez se ratifican los cónyuges el juez -o tras la última reforma el letrado de la administración- emite una sentencia o resolución fijando el divorcio o la guarda y custodia.

Esa sentencia de divorcio es útil en la mayoría de ocasiones. Pero presenta un problema: que en la misma ni se acredita que dicha sentencia es firme -esto es, que no ha sido apelada- ni se suele incorporar el convenio regulador, ni se da fe por el secretario judicial de que la misma es fiel reflejo del original.

Así las cosas, estas sentencias simples pueden no servirnos en trámites con la administración, con el notario, con el banco, o incluso en ocasiones al solicitar una beca o una subvención.

Por ello tenemos la costumbre en nuestro despacho de pedir, una vez nos entregan la sentencia simple, que nos remitan una sentencia testimoniada para cada cónyuge. Esta sentencia trae un sello (físico o digital, depende las comunidades) que acredita que es fiel reflejo del original y que no ha sido apelada. De esta manera evitamos que nuestros clientes puedan tener algún problema ulterior.

Y todo ello sin ningún incremento en el coste.

¿Se ha de inscribir la sentencia en el Registro Civil?

Sí, por supuesto. Este es otro de los trámites que incluimos en Abogado Divorcio Express en nuestros servicios -por supuesto, sin cobrecoste alguno-, y tanto en la modalidad de divorcio express online como presencial.

Cuando la sentencia de divorcio es firme, es necesario que la misma se registre, a los efectos de que dicha ruptura conste y permita, por ejemplo y llegado el caso, contraer un nuevo matrimonio.

Dicha solicitud de registro la realizan nuestros letrados cuando se nos entrega la sentencia, y usted no tiene que hacer nada. Es un trámite que suele ser efectivo en un plazo de entre uno y dos meses, dependiendo la carga del trabajo de cada registro civil.

¿Se puede hacer una guarda y custodia express?

En esencia sí. El procedimiento de guarda y custodia de hijos amistoso es casi calcado al de divorcio express o de mutuo acuerdo.

Esto es, se hace preciso redactar un convenio regulador, presentarlo junto con una demanda, ratificarse y obtener una sentencia.

Los precios de Abogado Divorcio Express son asimismo iguales que un divorcio de mutuo acuerdo con hijos, esto es, 125 euros por progenitor en caso de procedimiento online y 175 por cabeza si se desea contratar una guarda y custodia presencial en uno de nuestros despachos asociados.

Los mismos precios rigen si quiere encargar un procedimiento de modificación de medidas.

¿Cuáles son los requisitos para un divorcio amistoso?

Solamente dos: que uno de los cónyuges tenga su residencia fijada en España, a los efectos de que sean competentes los juzgados españoles, y que al menos hayan transcurrido tres meses desde el matrimonio.

¿Es necesario que los cónyuges residan en la misma ciudad?

No, en absoluto.

La Ley de Enjuiciamiento Civil nos permite interponer la demanda de divorcio en los juzgados del lugar de residencia de cualquiera de los cónyuges o incluso en aquéllos donde tuviera el matrimonio su último domicilio conyugal.

Por lo tanto, lo que se suele hacer es presentar la demanda en los juzgados de la ciudad donde reside uno de los esposos, y solicitar en ésta lo que se conoce como auxilio judicial.

Un auxilio judicial, en este caso, consiste en pedir que cuando llegue el momento de ratificar el convenio, se permita al cónyuge no residente realizar dicha ratificación en un juzgado más próximo al domicilio de éste.

¿Y si uno de los cónyuges reside en el extranjero?

En estos casos lo que solemos realizar los abogados de divorcio express es un apoderamiento expreso. Funciona como sigue:

  • Redactamos el convenio regulador, el cual firman ambos esposos.
  • Con el original de ese convenio firmado, el cónyuge que reside en el extranjero ha de acudir a una notaría o a una embajada (en ambos casos, el servicio debe prestarse en español) a fin de que le otorguen poderes a nuestro procurador para ratificarse en ese convenio. Es importante que se anexe a los poderes el original o copia compulsada del convenio, para que no quepa la posibilidad de que posteriormente sea cambiado.
  • Se indica en la demanda que para la ratificación en lugar del cónyuge no residente acudirá el procurador, que aportará los poderes expresos anteriormente indicados.

¿Qué sucede si la otra parte no firma o no me concede el divorcio?

Tenga antes que nada una cosa clara: Nadie puede permanecer casado con otra persona si no quiere. A partir de ahí, ante la negativa del otro cónyuge a divorciarse, toca en ocasiones dar un pequeño rodeo o acometer procedimientos algo más complejos, pero en cualquier caso siempre hay solución.

Veamos un poco los escenarios en que nos podemos encontrar:

  • Que uno de los cónyuges no quiera firmar el convenio regulador.
  • Que una vez firmado el convenio, se niegue a ratificarlo en el juzgado.

En cualquiera de los casos nos veremos abocados a un procedimiento de divorcio contencioso, ya que si el convenio no es ratificado en el juzgado no tiene validez, y lo que sucederá es que nos archivarán el procedimiento de mutuo acuerdo.

En muchas ocasiones uno de los cónyuges meramente quiere poner “palos en las ruedas” a su expareja, y dificultar tanto como le sea posible el proceso de divorcio. En estos casos no queda otra que plantearlo como un divorcio contencioso en lugar de como un divorcio barato, interponer la demanda y acudir a juicio. Es más lento y más caro, pero a la larga el resultado es el mismo.

¿Se puede liquidar la sociedad de gananciales en un divorcio consensuado?

La respuesta corta es: sí. Dicho esto, hay que tener en cuenta un par de cosas.

Por un lado, hemos de diferenciar entre la extinción de la sociedad de gananciales y su liquidación.

La sentencia de divorcio –sea express o contencioso- extingue la sociedad de gananciales. Es decir, el patrimonio de los cónyuges –salvo, obviamente, los que ya estén en régimen de separación de bienes- pasa a individualizarse respecto de las compras y deudas que se contraigan a partir de ese momento.

Dicho de otro modo: desde que el divorcio es firme, lo que cada uno compre o la deuda que cada uno concierte, no formará parte del patrimonio del otro.

Pero la cuestión es: ¿qué pasa con las deudas y bienes ya adquiridos durante el matrimonio? Con respecto a las mismas sólo procede la liquidación, esto es, el reparto entre ambos cónyuges.

Esa liquidación de bienes se puede hacer en un convenio regulador. Paradójicamente, no se puede llevar a cabo en un procedimiento de divorcio contencioso, pero sí en uno de mutuo acuerdo.

El sistema es sencillo: en el convenio se relaciona todo el patrimonio (tanto el activo como el pasivo). Se cuantifica cada partida, y se hacen dos lotes, en principio de similar valor, y se reparten. Si uno de los lotes es superior al otro, deberá compensarse al que reciba menos con el importe equivalente en efectivo.

Pero ahí es donde está el pequeño “pero”. Si existe una reserva de dominio sobre algunos bienes (tradicionalmente una hipoteca en vigor), tendremos que tomar en cuenta los derechos de un tercero –del banco, normalmente- para repartir los bienes. En estos casos es preciso pactar con la entidad bancaria de turno para que nos permita subrogarnos en la hipoteca y sacar de la misma a nuestro cónyuge, ya que si no será complicado proceder a la liquidación y deberemos esperar a que el inmueble quede libre de cargas.

¿He de acudir a los juzgados si me quiero divorciar?

Es una pregunta recurrente que nos hacen los clientes. Posiblemente el reclamo de un divorcio barato online les haga pensar que es posible llevar a cabo todo el trámite de manera telemática.

Pero esto sólo es así en cierta medida. Esto es: Buena parte de la tramitación puede hacerse a distancia (toma de datos, envío de documentación, firma de convenio regulador, interposición de la demanda de divorcio, etc), pero hay un trámite que por ley debe ser personalísimo: la ratificación en el juzgado.

Y es que el legislador, para asegurarse de que quien se quiere divorciar sea quien dice ser y manifieste su voluntad libremente y sin coacciones o engaños, exige que los cónyuges se desplacen al juzgado y firmen ante un funcionario conforme desean seguir adelante con el procedimiento en los términos acordados en el convenio regulador.

¿Por qué hay tanta diferencia en los precios de divorcio?

Como abogados especializados en divorcio express desde hace casi treinta años, no son pocas las veces en que nos hacen esta pregunta, por qué nuestros divorcios son tan baratos.

Y es que tradicionalmente, cuando aún los abogados estaban obligados a respetar los libros de honorarios de los colegios profesionales a los que estuvieran adscritos, el precio de un divorcio oscilaba entre los 900 y los 1.300 euros en caso de divorcio de mutuo acuerdo, y podía remontar tranquilamente los 2.000 euros en caso de divorcio contencioso. Y todo ello sin incluir los honorarios del procurador y antes de impuestos.

Con la liberalización de honorarios, el auge de los despachos online, y la posibilidad de realizar de forma telemática tanto los trámites con los clientes como respecto del juzgado, incluso los más distantes, empezaron a bajar de forma drástica los precios en muchos bufetes emergentes.

Esta vertiginosa guerra de honorarios ha topado con un cierto inmovilismo –respetable, eso sí- de otros despachos, que han preferido mantener los precios tradicionales. Así, conviven por servicios similares precios que nada tienen que ver entre ellos.

Y dentro de esta disyuntiva, cada cual expone sus razones: los abogados “tradicionales” claman contra los abogados de divorcio express online y tratan de asustar a los usuarios bajo una presunta falta de calidad del servicio (como si hacer un convenio regulador de tres páginas y anexarlo a una demanda en la que solamente se han de cambiar los nombres precisara de grandes habilidades o de un uso extensivo de tiempo y recursos). Y por otro lado, los abogados de divorcio express –sea online o presencial- ponemos el dedo en la llaga al indicar que nuestros honorarios se corresponden con el tiempo realmente preciso para llevar a término un divorcio de mutuo acuerdo.

En cualquier caso, opte por el tipo de despacho que opte, pregunte primero opiniones a otros clientes del mismo, y luego fíese de su intuición.

¿En qué juzgado se interpone la demanda de divorcio?

La competencia territorial en procedimientos de divorcio express (o divorcio de mutuo acuerdo) en España se regula en el artículo 769.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC).

En concreto dice la norma que será competente por razón del territorio el juzgado de primera instancia del último domicilio conyugal o el del domicilio de cualquiera de los solicitantes.

Por lo tanto, podemos interponer la demanda de divorcio express tanto en el juzgado de familia de la demarcación judicial a la que pertenezca el municipio en que estuvo residiendo el matrimonio previo a separarse, o bien en el que resida actualmente cada esposo.

¿Y por cuál decantarse? En este punto es preferible dejarse aconsejar por un abogado especialista en divorcios, ya que en base a nuestra experiencia sabemos qué juzgados son más rápidos y cuáles es conveniente evitar por las dilaciones con que nos podemos encontrar.

Por otro lado, si por ejemplo en el municipio donde estuvo residiendo el matrimonio antes de divorciarse ya no vive ninguno de los miembros de la pareja, no tiene mucho sentido interponer la demanda ahí.

Hay otra cuestión a considerar: que así como para demostrar el domicilio actual de uno de los solicitantes nos basta un mero certificado del padrón actualizado, a los efectos de acreditar el último domicilio conyugal habremos de recurrir a pruebas más concretas, tales como el contrato de alquiler de la última vivienda, recibos, etc.

¿En qué momento estaré divorciado o divorciada?

En este punto suele haber un poco de confusión entre los clientes, así que conviene entender cuáles son las consecuencias legales de cada trámite incluido dentro de un procedimiento de divorcio exprés.

  • Firma del convenio regulador: Tal como hemos explicado anteriormente, el primer paso previo a la interposición de la demanda de divorcio implica la redacción y firma por los esposos de un convenio regulador en que se establezcan los acuerdos que van a regir su divorcio. Lo importante a retener aquí es que la mera firma del convenio ni nos divorcia ni nos obliga a nada. Un convenio regulador, si no se ratifica en sede judicial y es aprobado por el juez o el letrado de la administración de justicia (y si hay menores, además por el Ministerio Fiscal) no es exigible. Es decir, si por ejemplo un convenio incluye el pago de una pensión de alimentos y el que viene obligado al pago lo incumple, si ese convenio no está ratificado y aprobado por la autoridad judicial no podremos acudir al juzgado a reclamar su incumplimiento. El convenio regulador, en suma, es una mera declaración de intenciones de los esposos, y una propuesta que elevan a la administración de justicia, pero no es un contrato exigible.
  • Ratificación del convenio. Una vez interpuesta la demanda de divorcio express, el juzgado nos citará para que la ratifiquemos en sede judicial. Si uno de los dos esposos no acude o no firma, el procedimiento se archivará sin más trámite. En cambio, si ambos solicitantes ratifican el convenio, éste se remitirá al ministerio fiscal si hay hijos menores o incapacitados, o directamente al juez o secretario judicial para que dicte sentencia o decreto de divorcio. En ese lapso de tiempo todavía están las partes en plazo para solicitar el desistimiento, esto es, para pedir que se tenga por no presentada la demanda y que no se acuerde el divorcio.
  • Sentencia o decreto. Este es otro punto que conviene entender bien. Una vez ratificado el convenio por los esposos, como decimos, el juez o el letrado de la administración de justicia (anteriormente llamado secretario judicial) dictará sentencia de divorcio (o decreto de divorcio, si se ocupa el segundo y no el primero). Este decreto o sentencia será firme, esto es, no recurrible, si no hay hijos menores. Si en cambio los esposos tienen niños, la resolución no será firme hasta que transcurran veinte días hábiles desde que se dictó. Eso sí, sólo podrá recurrir la resolución el ministerio fiscal, no los solicitantes. En cualquier caso, sólo se podrá exigir el cumplimiento de la sentencia desde el momento en que ésta sea firme.

¿Qué diferencia hay entre un divorcio judicial y uno notarial?

El artículo 85 y siguientes del Código Civil regulan la posibilidad -en determinadas circunstancias- de que el procedimiento de divorcio se realice ante notario y no en sede judicial.

Es conveniente, empero, tener claros los casos en que se puede recurrir a esta posibilidad, así como los pros y contras que implica realizar este trámite notarialmente.

Para empezar, sólo puede instarse en una notaría el divorcio cuando estemos ante una solicitud de mutuo acuerdo (lo que venimos llamando un divorcio express) y siempre que quienes quieran divorciarse no tenga hijos o estos sean mayores de edad, no estén incapacitados y sean éstos económicamente independientes.

Por lo tanto, si ustedes tienen hijos comunes menores de edad o no independizados, no podrán divorciarse en un notario.

La  ventaja del divorcio notarial es que por esta vía los plazos para divorciarse se acortan. Basta con solicitar hora en la notaría, realizar el trámite y esperar que se inscriba el divorcio en el Registro Civil.

En cambio, el mayor inconveniente es el precio del servicio. La ley requiere que cuando tramitamos en una notaría el divorcio tenga que estar presente un abogado para asesorarnos. Por lo tanto, un divorcio notarial implica pagar los honorarios del notario, más el desplazamiento de un letrado. Por consiguiente, el precio del divorcio puede cuadriplicarse con relación a los que puede encontrar por un divorcio express judicial.

¿Es posible divorciarse sin abogado?

Es una de las búsquedas estrella en Google (junto con la de «divorcio gratis» que trataremos a continuación).

Por no alargarlo: no, no es posible realizar un procedimiento de divorcio sin abogado. Como hemos visto en la entrada anterior, ni tan siquiera realizando un divorcio ante notario la ley nos brinda la posibilidad de realizar un trámite tan importante sin contar con el asesoramiento e intervención de un letrado colegiado.

Hemos de entender que el acto de divorciarse entraña un montón de consecuencias jurídicas, incluso en aquellos casos en que estamos ante un divorcio sin hijos. El divorcio implica -salvo en Catalunya y en aquellos casos en que se hayan realizado capitulaciones matrimoniales- la extinción de la sociedad de gananciales. Amén de cuestiones relativas al estado civil (y las que de éste se derivan a nivel fiscal o de subsidios), asignación de vivienda, custodia, etc. Por lo tanto, el procedimiento de divorcio ha de realizarse con todas las garantías, para que ambos cónyuges sepan en todo momento las consecuencias del paso a dar y sean asesorados respecto de la forma más óptima para proceder. Y esto sólo lo puede garantizar la presencia de un abogado.

Cabe decir lo mismo respecto de otra de las preguntas que puede leerse por internet, del tipo: «divorciarse sin que el cónyuge se entere». No es viable, de nuevo: todo el mundo ha de tener constancia de que su marido o esposa ha iniciado los trámites de divorcio, a fin de que pueda, si lo estima oportuno, oponerse o realizar las peticiones que considere.

¿Me puedo divorciar si no sé dónde vive mi ex?

Sólo hay una excepción -que en realidad no lo es- a la regla precedente: y es cuando se ignora el domicilio de uno de los esposos.

¿Puedo divorciarme si no sé dónde vive mi esposo o mi mujer? Sí, se puede, pero no a través de un divorcio express, sino de uno contencioso.

Pensemos que el divorcio de mutuo acuerdo entraña la aportación de un convenio regulador firmado por las partes. Si no contamos con él, no puede haber divorcio express.

Por lo tanto, en este caso habrá que interponer una demanda contenciosa de divorcio, e indicar en la demanda que no disponemos de la dirección actual del demandado. deberemos aportar su número de DNI o NIE, y solicitaremos que a través del Punto Neutro Judicial (que es el sistema de bases de datos de organismos públicos que tiene el Ministerio de Justicia) se localice la última dirección de la persona de la cual nos queremos divorciar. Si se le encuentra, se remite una notificación a esta dirección. Ni no tiene dirección viable en España, o no responde a la citación, se sigue el procedimiento de divorcio sin él o ella.

¿Existe el divorcio express gratis?

Depende de cómo lo miremos. Si reunimos los requisitos -tanto nosotros como nuestro cónyuge- para que nos concedan un abogado y procurador de oficio, la respuesta es afirmativa. Obviamente, si no podemos acceder a la justicia gratuita, tendremos que hacer frente a los honorarios de abogado y procurador, por lo que no cabrá un divorcio express gratis.

Además, teniendo en cuenta los plazos de espera medios para conceder un abogado de oficio en España, más la saturación del colectivo, lo más habitual es que desde la solicitud hasta la sentencia de divorcio puedan transcurrir entre ocho y doce meses, por lo que en puridad ya no estaríamos ante un divorcio express.

Hoy en día, además, mediante despachos como FM Abogados, el precio de un divorcio de mutuo acuerdo es más que asumible (entre 100 y 125 euros por cónyuge con todo incluido) por lo que no merece la pena la demora derivada de un divorcio gratis a través del turno de oficio.